

Esade e IQS han inaugurado el curso 2026-2027 con una invitación a reflexionar sobre el papel de la educación superior y de la investigación en la transformación y mejora social. En ambos actos se ha destacado la importancia de formar personas competentes, con conciencia ética y comprometidas con el bien común.
Esade celebró su apertura de curso con la participación de Khadija Amin, periodista y activista afgana, fundadora de la asociación Hope of Freedom. En conversación con Sira Abenoza, profesora del Departamento de Sociedad, Política y Sostenibilidad, Amin alertó sobre el riesgo de normalizar la pérdida de derechos y compartió su experiencia sobre las restricciones de las libertades en Afganistán, especialmente las que afectan a las mujeres y las niñas.
Su testimonio invitó a la comunidad universitaria a reconocer que los derechos y las libertades no pueden darse por garantizados, sino que requieren una defensa activa. La activista también reivindicó la necesidad de mantener la situación de las mujeres afganas en la agenda pública y de escuchar su voz en la construcción del futuro del país.
La ceremonia reafirmó el compromiso de Esade con una educación que combine excelencia académica, formación integral y responsabilidad social. Su director general, Daniel Traça, instó a reforzar el pensamiento crítico, la creatividad, el diálogo y el criterio ético ante los cambios tecnológicos. Asimismo, animó a buscar fórmulas que amplíen las oportunidades educativas con independencia de las circunstancias económicas y sociales.
Por su parte, Anna Xicoy, presidenta del Patronato de la Fundación Esade, reivindicó el papel de Esade y de las instituciones educativas. En esta línea afirmó: “La educación no consiste únicamente en preparar a las personas para desenvolverse en el mundo tal como es. Consiste también en ayudaros a imaginar cómo debería ser y en proporcionaros el conocimiento, el criterio y la determinación necesarios para contribuir a su transformación”.
La ceremonia fue clausurada por Carles Pérez, rector de la Universidad Ramon Llul, y destacó la importancia de la ética como motor de progreso, para asegurar que la transformación tecnológica respete la dignidad humana y no agrave las brechas sociales.
La ceremonia reunió a representantes académicos e institucionales y puso en valor la identidad de una universidad que busca integrar la excelencia académica, la investigación y el compromiso con la sociedad.
La lección inaugural, titulada Investigación: mucho por hacer, todo es posible, adoptó un formato innovador de pódcast en directo, protagonizado por dos investigadores de IQS: Santi Nonell, profesor de Química Física, y Núria Oliva, profesora titular y líder del grupo de investigación Biomend. Ambos compartieron sus trayectorias académicas y reflexionaron sobre el talento científico, los retos de la investigación universitaria y el impacto de la inteligencia artificial, subrayando la necesidad de adaptarse a los cambios sin renunciar a la excelencia científica.
Durante el acto, la consejera de Investigación y Universidades de la Generalitat de Catalunya, Núria Montserrat, reivindicó la educación superior como motor de transformación y recordó que el reto no consiste únicamente en generar conocimiento, sino también en orientarlo hacia un propósito significativo.
Por su parte, el rector de la URL, Carles Pérez, presentó las prioridades estratégicas de la Universidad para el nuevo curso, entre ellas la incorporación de los estudios de Medicina y el avance en la transformación digital, con especial atención a la gobernanza de los datos, la ciberseguridad y el uso responsable de la inteligencia artificial.



Ambas aperturas reflejan una convicción central de la tradición educativa jesuita: la universidad no se limita a transmitir conocimientos y preparar para el ejercicio profesional, sino que también contribuye a formar personas en su totalidad, abiertas a la universalidad, capaces de pensar críticamente, discernir y poner sus capacidades al servicio de los demás.
Ante desafíos como la desigualdad, la vulneración de derechos y la transformación tecnológica, Esade e IQS refuerzan así una visión de la educación superior comprometida con la dignidad humana, el servicio a la Iglesia, la responsabilidad social y la construcción del bien común.