Derechos humanos e investigación en la Frontera Sur: así analiza la Loyola la realidad migratoria

UNIJES potencia la formación al servicio de la misión universitaria
7 octubre, 2026
frontera sur

La Universidad Loyola desarrolla una línea de investigación sobre derechos humanos y migraciones en la Frontera Sur dentro del Centro de Investigación de Referencia (CIR) en Migraciones de UNIJES. Desde este marco académico, se celebró una jornada impulsada por el Grupo de Investigación en Migraciones y la Unidad de Alianzas Internacionales del Vicerrectorado de Docencia e Internacionalización.

Las diferentes intervenciones abordaron las migraciones desde una perspectiva multidimensional, incorporando los factores políticos, sociales, económicos y humanitarios que intervienen en estos procesos, así como el conocimiento científico, la experiencia sobre el terreno y las propias trayectorias de las personas migrantes. Generándose así un espacio de análisis y transferencia de conocimiento sobre movilidad humana, migraciones forzadas y protección de los derechos humanos.

Investigar las migraciones más allá de las cifras

Una de las líneas de investigación que desarrolla la Universidad Loyola dentro del CIR en Migraciones de UNIJES busca estudiar los derechos humanos en la Frontera Sur y, en particular, las experiencias asociadas a la ruta atlántica hacia España.

El equipo liderado por Gloria Fernández-Pacheco Alises, responsable del Grupo de Investigación en Migraciones, analiza la frontera como una experiencia vivida y presta atención a factores como la edad, el género, la salud, las redes sociales o las responsabilidades familiares. También estudia los procesos de acogida e inclusión una vez que las personas llegan a España. Para ello, combina entrevistas a organizaciones, administraciones y organismos internacionales con las historias de vida de jóvenes migrantes.

Una Frontera Sur en transformación

La situación de la Frontera Sur ocupó también un lugar destacado durante la jornada con la presentación de Dos mares, un rumbo. Informe SJM Frontera Sur 2026, a cargo de Josep (Pep) Buades Fuster, SJ, especialista en migraciones y miembro del Servicio Jesuita a Migrantes.

Buades recurrió a la actualidad de Ceuta para explicar una realidad más amplia: las rutas migratorias hacia España cambian continuamente en función de numerosos factores. Por ello, señaló que la situación de Ceuta no permite por sí sola interpretar la evolución de los flujos migratorios.

«Ceuta no nos dice cómo están cambiando las rutas migratorias en España. Argelia nos dice cómo cambian las rutas migratorias en España», explicó. En los últimos meses, personas que anteriormente utilizaban la ruta atlántica están accediendo de nuevo a través de Argelia, incluidos grupos procedentes de África Occidental y Oriental. «Todo cambia y ahora estamos viendo mucho Ceuta, pero hay que mirar otros sitios», resumió.

Ceuta permitió además situar en el centro de la conversación la situación de los niños, niñas y adolescentes que llegan solos. Para Buades, cualquier respuesta debe partir de una premisa fundamental: determinar de manera individualizada cuál es el interés superior de cada menor.

Universidades y organizaciones ante un reto global

Entre las intervenciones destacó también la de Alberto Ares Mateos, SJ, director del Servicio Jesuita a Refugiados en Europa (JRS Europe), quien presentó las principales líneas de trabajo de esta organización y de la IAJU, en el marco de la Task Force on Solidarity with Migrants and Refugees. Su participación permitió explorar las posibilidades de colaboración entre universidades de la red jesuita internacional y organizaciones que trabajan directamente con personas desplazadas y refugiadas.

La presencia de representantes de la Organización Internacional para las Migraciones amplió el diálogo con una perspectiva internacional sobre los desafíos que afrontan instituciones y organismos especializados, conectando la investigación académica con la experiencia de quienes intervienen sobre el terreno.

La sesión concluyó con una lectura compartida y una reflexión inspirada en el mensaje del Santo Padre con motivo de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado. La situación de los menores migrantes y la responsabilidad compartida en los procesos de acogida, acompañamiento e integración ocuparon un lugar destacado en esta conversación final.

Las universidades jesuitas están llamadas a contribuir, desde la investigación y la formación, a una comprensión más profunda de las migraciones y de sus implicaciones sociales. Su compromiso con la justicia social se traduce en generar conocimiento, favorecer el diálogo entre distintos actores y poner la actividad académica al servicio de la dignidad y los derechos de las personas migrantes y refugiadas.