De la memoria a la esperanza: Rigoberta Menchú en Deusto

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9 octubre, 2026
rigoberta menchú

La Universidad de Deusto acogió la conferencia de Rigoberta Menchú Tum, activista indígena guatemalteca y Premio Nobel de la Paz en 1992. Bajo el título «Resistir, perdonar, reconstruir», el encuentro, organizado con motivo de la apertura del BBK Bilbao Kultura Social Forum, impulsado por la Fundación Fair Saturday, reunió a la comunidad universitaria en torno a los desafíos éticos y sociales de nuestro tiempo.

Durante su intervención, Menchú compartió reflexiones sobre la paz, la memoria histórica, la justicia y la dignidad humana, reivindicando la necesidad de situar a las personas y el cuidado de la Casa Común en el centro de las decisiones colectivas. El encuentro contó también con la participación de Macarena Cuenca, decana de Deusto Business School, y Jordi Albareda, fundador y CEO de Fair Saturday.

La dignidad humana y el cuidado de la Tierra, en el centro

Rigoberta Menchú invitó a repensar el sentido de la riqueza y el equilibrio entre sus dimensiones espiritual, social y material. Frente a unas prioridades que destinan grandes recursos a los conflictos armados mientras persisten el hambre y la desigualdad, defendió una «agenda de esencia» que sitúe en el centro la dignidad humana, la convivencia pacífica y el respeto por la naturaleza.

La Premio Nobel abordó también la importancia de preservar la memoria de las víctimas y garantizar la justicia ante las violaciones de los derechos humanos. A partir de su propia experiencia, subrayó que la reconciliación requiere reconocer el daño causado y dignificar a quienes lo han sufrido. Perdonar y reconstruir, señaló, no significa olvidar lo sucedido, sino afrontar el dolor sin permitir que el odio impida avanzar hacia una convivencia más justa.

Los jóvenes, protagonistas de la transformación social

Uno de los mensajes centrales de la conferencia estuvo dirigido al alumnado universitario. Rigoberta Menchú animó a las nuevas generaciones a poner sus conocimientos y capacidades al servicio de la sociedad, desarrollando una formación que vaya más allá de la especialización técnica y sitúe la dimensión humana en el centro.

«Los jóvenes serán de gran ayuda siendo interdisciplinarios o multidisciplinarios, pero más que nada, seres humanos. Ellos son nuestro relevo generacional, quienes deben mantener viva la fe en que todo es posible mientras el ser humano tenga conciencia», afirmó.

En este sentido, invitó a los estudiantes a tomar la iniciativa, defender sus ideas, escuchar a los demás y aprender a dialogar y trabajar en colaboración. También les animó a afrontar las dificultades y la frustración como oportunidades para plantearse nuevas metas y contribuir, desde su entorno cotidiano, a impulsar cambios duraderos.

Resistir, perdonar y reconstruir

En la parte más personal de su intervención, Rigoberta Menchú compartió experiencias marcadas por la violencia, la pérdida y la reconstrucción de los vínculos familiares. Su testimonio mostró cómo es posible reconocer las heridas y conservar la memoria sin renunciar a la esperanza ni a la posibilidad de construir nuevas formas de vida.

La conferencia concluyó con una invitación a asumir la responsabilidad individual y colectiva ante los desafíos del presente. A través de los tres verbos que daban título al encuentro —resistir, perdonar y reconstruir—, Menchú recordó que la transformación social comienza con la conciencia de cada persona y con el compromiso de poner las capacidades propias al servicio de los demás.

Su mensaje conecta con el compromiso de las universidades jesuitas con una formación integral que vincule el conocimiento, la responsabilidad ética y la justicia social, contribuyendo a formar personas capaces de transformar la sociedad y trabajar por el bien común.