Estudiantes de la Loyola viven la experiencia ‘Tras las huellas de San Ignacio’

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21 julio, 2021



La experiencia ‘Tras las huellas de Ignacio’ nació hace dos cursos como una peregrinación para estudiantes de la Universidad Loyola. La actividad consistía en conocer el itinerario vital de San Ignacio de Loyola. Sin embargo, la pandemia ha obligado a Loyola SED a cancelar el plan y así reformular esta experiencia. 

El pasado 26 de junio 29 alumnos de los campus de Sevilla y Córdoba fueron camino del santuario de Loyola (Azpeitia, País Vasco) acompañados por tres miembros de Loyola SED. A lo largo de ocho días el grupo ha combinado momentos de oración y silencio, salidas al monte, visitas a Bilbao y San Sebastián, talleres, discernimiento ignaciano y tiempo para disfrutar juntos.

Óscar Cala, miembro de Loyola SED, explica que esta experiencia “ha sido una oportunidad para poder pararnos, reencontrarnos con Dios y nosotros mismos y, también, conocer un poco más la espiritualidad de este gran santo que da nombre a nuestra Universidad”. Nacho de Quinto, Patricia Pérez Mota, Ángel Llopis, los tres del grado en ComunicaciónMarta Suárez, del doble grado en Relaciones Internacionales + Comunicación y Pilar Celaya, del doble grado en ADE Bilingue + Relaciones Internacionales, han querido compartir su testimonio de estos días. 


Una experiencia inoldivable para conocer las huellas de San Ignacio

“Ha sido una experiencia inolvidable y animo a todo el mundo a que la haga” dice de primeras Patricia Pérez Mota. Han podido ir a ciudades como Bilbao o San Sebastián “allí hemos podido conocer un poco más la labor de los centros jesuitas, además de conocer en Loyola los pasos de san Ignacio” cuenta nuestra estudiante del grado en Comunicación.

Para Marta Suárez el plan ha sido muy completo “en un ambiente de familia, hemos tenido tiempo de visitar ciudades, conocer la misión de los jesuitas allí, conocernos entre nosotros y también para poder reflexionar todo lo que estábamos viviendo”.


“Una oportunidad para encontramos con Dios y con nosotros mismos” 

Ángel Llopis valora “el grupo y el ambiente con el que hemos convivido estos días, para mí es algo clave para que una experiencia así funcione”. También “me he llevado muchas herramientas para poder realizar en un futuro en cuanto aconocimiento personal o aprendizaje, no conocía tanto la vida de San Ignacio y me ha encantado poder conocer más” explica Ángel.


Personas reunidas por la misma razón: sed de Dios

Para Pilar Celaya ha sido como un respiro “tras todo este tiempo de pandemia, para así poder parar un poco y conocerme más a mí misma también”. Ella ha sentido una mayor conexión con la Universidad “además estoy en mi última etapa como estudiante y me ha servido mucho para saber qué quiero hacer en el futuro” nos detalla Pilar.

Nacho de Quinto lo define como una experiencia de las que marcan “de esas en las que todo acompaña y en las que cualquier cosa que pase suma”. Ha querido comparar la novedad de esta experiencia frente a la rutina del día a día “es como cuando te ponen un plato de judías verdes de las malas todos los días, cuando te presentan un costillar completo pues ya te quieres quedar con el costillar” explica Nacho. Sin duda él se queda con la gente “con personas que están allí reunidas por una misma razón: la sed de Dios“.